Beatriz Preciado
Beatriz Preciado
================
Full Name and Common Aliases
Beatriz Preciado is a Spanish philosopher, writer, and artist known for her work on queer theory, feminism, and the intersection of technology and the human body.
Birth and Death Dates
Born in 1974, Preciado's exact birthdate is not publicly available. As a contemporary figure, she remains active in the academic and artistic communities.
Nationality and Profession(s)
Spanish by nationality, Preciado identifies as a philosopher, writer, and artist. Her work spans multiple disciplines, including theory, fiction, and art criticism.
Early Life and Background
Raised in Spain, Preciado's early life was marked by an interest in philosophy and writing. She began her academic career at the University of Valencia before moving to France to pursue further studies. At the École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), she earned a Ph.D. in Philosophy under the supervision of philosopher and writer, Jacques Derrida.
Major Accomplishments
Preciado's work has been recognized for its innovative approach to queer theory and its intersection with technology, art, and politics. Key accomplishments include:
Ph.D. dissertation: Her doctoral research focused on the concept of "pharmakon" in Western philosophy, exploring its implications for contemporary culture.
Academic appointments: Preciado has held positions at various institutions, including the University of Paris VIII, the Centre Pompidou, and the California Institute of Technology (Caltech).
Publications: She has published numerous books, articles, and essays on topics such as queer theory, feminist philosophy, and the relationship between technology and the human body.Notable Works or Actions
Some notable works by Preciado include:
"Manifeste du communisme des biens corporels" (2010): A manifesto that proposes a new understanding of communism, focusing on the shared ownership of bodily experiences.
"Testo Junkie: Sex, Drugs, and Biopolitics in the Pharmacopornography Era" (2008): An essay collection that explores the intersection of pharmacology, technology, and queer culture.Impact and Legacy
Beatriz Preciado's work has had a significant impact on various fields, including philosophy, art, and activism. Her ideas have influenced thinkers and artists worldwide, contributing to ongoing conversations about:
Queer theory: Preciado's research has expanded the scope of queer theory, highlighting its relevance to contemporary issues such as technology, capitalism, and biopolitics.
Feminism: Her work challenges traditional notions of femininity and masculinity, promoting a more inclusive understanding of gender and embodiment.Why They Are Widely Quoted or Remembered
Preciado's influence can be attributed to several factors:
Innovative thinking: Her interdisciplinary approach has allowed her to bridge gaps between theory, art, and activism.
Accessible writing style: Preciado's use of clear language and engaging narrative makes her work accessible to a broad audience.
Engagement with contemporary issues: Her focus on pressing topics such as technology, capitalism, and biopolitics has ensured that her ideas remain relevant and timely.
Quotes by Beatriz Preciado

La testosterona es una de las pocas drogas que se difunde a través del sudor, de piel a piel, de cuerpo a cuerpo.¿Cómo controlar el tráfico, como vigilar la microdifusión de finísimas gotas de sudor, la exportación y la importación de vapores, el contrabando de exhalaciones, cómo prevenir el contacto entre vahos cristalinos, cómo controlar al diablo transparente que se desliza desde otra piel a mi piel?

Hemos abandonado la política de la muerte: somos un batallón sexo-semiótico, una guerrilla cognitiva, una armada de amantes. Terror anal. Somos el futuro parlamento postporno, una nueva internacional somatopolítica hecha de alianzas sintéticas y no de vínculos identitarios. Dicen crisis. Decimos revolución.

Primera falacia desenmascarada: tomar testosterona no nos cambia de sexo; cambia (o puede cambiar, dependiendo de la dosis) el modo en el que el género es descodificado socialmente. Segunda falacia desenmascarada: la testosterona no tiene por qué ser utilizada para cambiar de género, sino simplemente como cualquier otra droga, para modificar el cuerpo y sus afectos.

Con catorce años, mi primera psicoanalista me explica que lo que yo quiero es echarle un pulso a Dios. No entiendo su insistencia en quedebo renunciar, para alcanzar la salud mental, a mí deseo de follar únicamente con el top de la fémina, con las alfa hembras, con las superputitas, un deseo que ella llama «megalómano». Si considera ese deseo como excesivo es porque no soy un bio-hombre; si no ese deseo llevaría simplemente el título de «auto-estima».

No hay dos sexos, sino una multiplicidad de configuraciones genéticas, hormonales, cromosómicas, genitales, sexuales y sensuales. No hay verdad del género, de lo masculino y de lo femenino, fuera de un conjunto de ficciones culturales normativas.

¿Quién querría cambiar de estado mental cuando es posible cambiar de sexo? ¿Quién querría cambiar de humor cuando es posible cambiar de identidad? He aquí la superioridad sexopolítica de los esteroides.

Vacunarse de testosterona puede ser una técnica de resistencia para los cuerpos que hemos sido asignados como bio-mujeres. Adquirir una cierta inmunidad política de género: como coger un pedo de masculinidad, estar borracha de masculinidad. Saber que es posible devenir la especie dominante.

La fuerza orgásmica en tanto que fuerza de trabajo se ha visto progresivamente regulada por un estricto control tecnobiopolítico. La misma relación de compra/venta y de dependencia que unía al capitalista y al obrero regía hasta hace poco la relación entre los géneros como relación entre eyaculador y facilitador de eyaculación.

Judith Butler ha definido agudamente el género como un sistema de reglas, convenciones, normas sociales y prácticas institucionales que producen performativamente el sujeto que pretenden describir. A través de una lectura cruzada de Austin, Derrida y Foucault, Butler ha identificado el género no como una esencia o una verdad psicológica, sino como una práctica discursiva y corporal performativa a través de la cual el sujeto adquiere inteligibilidad social y reconocimiento político.

Si pensamos, siguiendo a Marx, que «la fuerza de trabajo no es el trabajo realmente realizado, sino la simple potencia de trabajar», entonces habrá que decir que cualquier cuerpo, humano o animal, real o virtual, femenino o masculino posee esta potencia maturbatoria, potencia de hacer eyacular, potentia gaudendi, por tanto, potencia productora de capital fijo —puesto que participa en el proceso productivo sin consumirse en el proceso mismo—.